Como artista, siento la creación como un proceso maravilloso del que me nutro constantemente.

Dependo de ella en mi búsqueda interminable de caminos hacia la belleza y la emoción. Siento mi trabajo muy ligado a la música y al proceso de composición, principalmente al aspecto intuitivo y puramente emocional de la misma: la línea melódica inesperada que, de repente, lo llena todo de sentido y sorpresa, a veces surgiendo tras arduos caminos, otras simplemente flotando mágicamente suave, como si siempre hubiera estado ahí, esperando el encuentro.